Poco a poco empieza la rutina del día a día, y es ahora cuando todo se tranquiliza, cuando echo de menos a alguien que esté a mi lado. Las tecnologías hoy en día hacen mucho, pero aún asi no es lo mismo un abrazo que una llamda pérdida.
Quiero no estar sola cuando, después de un día agotador, se me apetece ver la tele, o ir a cenar fuera para cortar un poco el estudio.
Después del cambio y del subidón viene la monotonía y hay que estar preparado para ello. Las cosas parecian más fáciles antes, pero hay que seguir construyendo el camino y continuar. No vale mirar atrás aunque de vez en cuando no viene mal recordar.
Recuerdo esas noches en las que no estaba sola, en las que con una llamada tenia a alguien al lado porque esa persona estaba 100% disponible para ti. Pero lo dicho, nuevas etapas vienen y llorar no sirve de nada.
Con nostalgia..
No hay comentarios:
Publicar un comentario