viernes, 1 de octubre de 2010

Odiando el transporte público

Cada vez que cogo el autobus parece que retrocedo veinte años en el tiempo. Son tan viejos, y tan usados que en cuanquier momento dejan de funcionar.

Además hay que sumarle la mala leche que suelen tener los conductores, que yo creo que es debido a la lluvia incesante.
Los conductores no tienes paciencia y se creen que están en formula 1 cuando el suelo esta empapado y la lluvia no te deja ver más de dos palmos. Es por eso lo de los frenazos, que hacen desplazarte de un lado de autobus al otro.

Y aqui una queja: ¿Dónde está la puntualidad inglesa? Más de 20 minutos de retraso. Esperando en la parada con los pies mojados y la bufanda hasta el cuello.

Yes, this is England!

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